Responsabilidad y cuidado, son antídoto del coronavirus




RESPONSABILIDAD Y CUIDADO, SON ANTIDOTO DEL CORONAVIRUS


1.- Me dirijo a toda la comunidad católica de la Provincia El Loa.
Como Diócesis San juan Bautista de Clama, estamos comprometidos con los protocolos de prevención promulgados por la autoridad sanitaria nacional y local, y pedimos que se acojan y respeten por toda la ciudadanía, buscando siempre el bien común por sobre el particular. 

2. -En atención a que el peligro es real y es una situación de la que debemos tomar conciencia, la Iglesia no ajena a las realidades que vive nuestro país y atendiendo al llamado del ministerio de salud y de los alcaldes de Calama, San Pedro de Atacama y Ollagüe, como un acto de responsabilidad y caridad pastoral, en conjunto con todas las parroquias, capillas y unidades pastorales, hemos tomado las siguientes medidas preventivas:

3.- Mientras dure la actual crisis de la pandemia del coronavirus y con la facultad que me confiere el derecho Canónico, dispenso a todos los católicos de esta diócesis de participar en la Santa Misa dominical para no poner en riesgo la salud de quienes participan de la eucaristía. No obstante, cada sacerdote en su parroquia celebrará todos los días la misa en privado, orando por su comunidad y las necesidades de todo el pueblo de Dios.   Además, como una forma de participar de la Santa Cena, les invito a unirse a esta celebración que todos los días trasmite la Radio María Reina a las 12 y 21 horas. y por otros medios, como tv, redes sociales que nos ayuden al encuentro con Dios.

4.- Durante el periodo que dure el estado de catástrofe, los templos permanecerán cerrados, lo mismo el Santuario de Ayquina, Casa de Retiro y oficina del Obispado. Por consiguiente, se suspenden todas las actividades pastorales programadas, como catequesis, fiestas patronales, y semana santa. Reuniones, conferencias o encuentros similares. 

5.- Respectos a los matrimonios, bautizos programados y funerales, que los interesados se acerquen a sus parroquias y junto a su sacerdote busquen una solución a través del diálogo y la comprensión, sin pasar a llevar las normativas vigentes. Cualquier mayor información comuníquese a través del teléfono, WhatsApp, Facebook con su parroquia y solicite la información requerida. 

6.- Esta determinación que debemos adoptar es al mismo tiempo una oportunidad para que la familia, Iglesia domestica permanezca en su hogar perseverando en la en oración, especialmente por nuestras necesidades y por tantos que en el país y mundo sufren por esta pandemia. Invoquemos junto con el rezo de la corona del rosario el antídoto para el mal del coronavirus. 

7.- Por último, hago un llamado a los consagrados y consagradas, jóvenes y agentes pastorales, de nuestras parroquias y movimientos a estar atento a las necesidades y cuidados de los vecinos que están más vulnerables, para asistirlos con la caridad y el acompañamiento espiritual. 

Saquemos lo mejor de nosotros para mejorar la salud y derrotar el CORONAVIRUS. 
Quédate en casa y que Dios nos bendiga.