Por red social loínos celebraron misa en fiesta patronal de San Juan Bautista

Ver Galería de Imágenes
Obispo Óscar Blanco Martínez presidió la Eucaristía desde el templo Catedral de Calama llamando a ejemplo de San Juan Bautista ser una Iglesia signo de esperanza y camino de salvación

En cuarentena obligatoria por el alto número de contagios por coronavirus, las ceremonias litúrgicas de la Iglesia loina han debido reducirse a celebraciones privadas que se comparten por redes sociales y emisoras de radio.

En este contexto la fiesta patronal de San Juan Bautista en la Diócesis de Calama fue un encuentro que combinó recursos tecnológicos para hacer participes de esta fiesta a toda la comunidad en la celebración de la Santa Misa.

El Obispo Óscar Blanco presidió la eucaristía desde el templo principal de la ciudad, sin presencia de fieles en el lugar, pero con cientos de ellos unidos en la transmisión que desde el lugar se compartió en toda la provincia y en la que el tema fundamental abordado por el pastor junto con resaltar la figura del santo y su misión como promotor del mensaje de Jesús para toda la humanidad, fue la crisis que nos azota por la pandemia de coronavirus.

Monseñor Blanco manifestó que en la Iglesia domestica e Iglesia diocesana estamos llamados a seguir el modelo de Juan Bautista que padeció la muerte por plantear el arrepentimiento y cambio de vida que implicaba seguir al Señor. “Una Iglesia domestica llamada a ser voz defensora y promotora de la vida, del cuidado de sus hijos y el respeto por los mayores. Una Iglesia domestica que dé a conocer su fe con toda naturalidad y sin temor y vergüenza. Necesitamos que los papas trasmitan su fe a los hijos, se respeten y no caigan en la violencia. Necesitamos sacar el profeta que llevamos dentro”.

Agregó que, al recordar a San Juan Bautista en la cárcel, en su soledad, la angustia y sus dudas que tuvo, sus pensamientos están con tantos enfermos que hoy viven la soledad, la angustia y dudas en una sala de hospital, o residencia sanitaria, por la rigidez de los protocolos que dejan fuera la dimensión humana y el derecho a ser tratado con dignidad. “Hoy se están trasladando enfermos a otras ciudades, alejando así toda posibilidad de cercanía de un ser querido y en el momento de su partida, quién dará digna sepultura los enfermos. No son simples números, cifras que entregan, son personas son hijos de Dios que merecen respeto y trato digno”.

El Pastor fue más allá y reflexionó respecto a la pandemia de coronavirus en la que señaló no todo es coronavirus.  “No sólo del COVID 19 se mueren los calameños, también de hambre, de contaminación, esperando esa cama y operación que nunca llego. Se mueren abandonados en la calle o producto de la violencia a consecuencia del narcotráfico. Se mueren por la injusticia social.

Finalmente, el obispo Óscar Blanco indicó que San Juan Bautista nos invita a ser una Iglesia con voz y servidores de la palabra que se hizo carne y habita entre nosotros.  “Está enfermo, con hambre, desnudo, en la cárcel y de duelo y cada vez que nos acercamos a ellos, llevando alimento, abrigo y esperanza, eso es profecía. Ser voz de los más pobres de los que no tienen el espacio y la oportunidad para exigir sus derechos, ser Iglesia signo de esperanza y camino de salvación”.