Fieles loinos celebraron inicio de la Cuaresma 2019

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Con la Misa de Miércoles de Ceniza se abre el tiempo litúrgico que dará paso al triduo Pascual

En la Catedral San Juan Bautista y presidida por el Párroco, Ubaldo Montiel se celebró la tradicional Misa de Miércoles de Ceniza, que inaugura los 40 días previos a la Pascua del Señor, tiempo que invita a los fieles a preparar el corazón para participar de la gloria de Cristo Resucitado.

El Padre Ubaldo explicó el significado de la Cuaresma refiriendo a las sagradas escrituras y estos 40 días en que el hombre debe renovarse en su existencia, como ocurrió con el diluvio universal, los 40 días en que estuvo Moisés orando en la montaña para recibir la que sería la guía universal para el pueblo de Dios, los 40 años en que estuvo el pueblo elegido en el desierto antes de llegar a la tierra prometida y los 40 días que permaneció Cristo orando en el desierto de Judea, venciendo el mal que los acechaba,  antes de iniciar su vida pública.

 La Cuaresma, expresó el sacerdote, nos recuerda con la imposición de la ceniza, que tenemos que morir a las cosas que entorpecen nuestra vida, convirtiéndonos para comenzar una nueva existencia en Cristo.

Retiro del Clero

En Línderos comuna de Buin en la Región Metropolitana y participando del retiro espiritual con que se da inicio a las actividades del año, el Clero de la Diócesis San Juan Bautista también celebró con una Eucaristía de Miércoles de Ceniza, el inicio del Tiempo Litúrgico de Cuaresma.

El Obispo de Calama, Óscar Blanco Martínez en un mensaje que compartió con la comunidad loina, señaló que este tiempo es la oportunidad para ejercitarnos en el amor a Dios, al prójimo y para crecer en nuestros compromisos pastorales y religiosos.

"La Cuaresma permite reconstruirnos desde adentro lo que el pecado ha dañado y esto es posible con la venida del hijo de Dios".

Monseñor Blanco recordó que los católicos hemos vivido tiempos difíciles, donde el mal, los abusos y encubrimientos han dejado al descubierto nuestra infidelidad a Dios y el poco amor al prójimo, situaciones que el pueblo  ha manifestado y sentido, por lo que es necesario volcar la mirada al Señor.
Resaltó la necesidad de intensificar la oración, como una instancia de tomar conciencia de que solos no podemos y que suplicando su gracia es posible superar los momentos difíciles.

Finalmente indicó que el ayuno y la limosna son sacrificios que deberíamos poner en práctica en este tiempo cuaresmal como manifestaciones concretas del amor a Dios, de liberarnos de las malas prácticas en las que nos hemos envuelto, de salir de nuestros egoísmos  y de manifestación de amor concreto por nuestros hermanos más necesitados.