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En Chiu Chiu, Iglesia de Calama celebró apertura del Sínodo

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Monseñor Óscar Blanco presidió el encuentro agradeciendo a la comunidad que quiere renovar su condición de discípulos y misioneros en salida.

En el poblado atacameño de Chiu Chiu y en la que se encuentra el templo católico más antiguo del país, la Diócesis San Juan Bautista de Calama dio inicio este domingo al proceso sinodal de los obispos al que convocó el Papa Francisco y que junto a sacerdotes, consagrados y laicos invita a caminar en comunión y fraternidad.

La celebración incluyó un reconocimiento a las tradiciones y expresiones propias de la comunidad originaria y que junto con la transmisión de la fe heredada de los primeros misioneros españoles son parte del legado de amor a Cristo y que lleva actualmente a esta comunidad loina a peregrinar en el desierto.

“Ahora como Iglesia diocesana, junto a la Iglesia chilena y universal queremos recorrer caminos de conversión y renovación. Llamada que el Señor nos hace al corazón en medio de las distintas crisis que hemos vivido y seguimos viviendo, social, eclesial y sanitaria”. Manifestó el Vicario General de la Diócesis de Calama, Patricio Cortés Menares.

El sacerdote mencionó que el Chile, a través del proceso constituyente abre nuevas esperanzas de participación sociopolítica y de construcción de un país más humano, justo y fraterno. “Nosotros como Iglesia también nos esperanzamos con este proceso sinodal, esperamos con alegría poder avanzar en una nueva manera de ser Iglesia, más sinodal, más comunitaria, mayormente participativa y profundamente misionera”.

El obispo, Óscar Blanco Martínez quien presidió la celebración, agradeció a los fieles que participaron en la apertura del Sínodo, reconociendo que son parte de una comunidad que quiere renovar su condición de discípulos y misioneros en salida.

Enseguida el pastor explicó la invitación formulada por el Papa Francisco para vivir este sínodo como un encuentro eclesial donde el protagonista es el Espíritu Santo, “por lo tanto será un tiempo de oración, de oración y de escucha de la Palabra de Dios”.

La reflexión del Obispo en torno al texto los discípulos de Emaús, recuerda que al igual como éstos caminaban desesperanzados, también hoy muchos puedan experimentar este desaliento, pero recordó que el Señor camina junto a sus hijos.

Al respecto Monseñor Blanco invitó a continuar conversando, dialogando y escuchando especialmente a aquellos que están decepcionados y enojados “necesitamos escucharnos para que junto a Cristo que camina con nosotros experimentar ese arder del corazón”

Recordó que este tiempo sinodal que se inició este 17 de octubre se extenderá hasta el 2023 tiempo en que nos guiarán los conceptos de comunión, participación y misión.