Encomiendan a la Virgen de Ayquina los duros momentos que vive la Iglesia y sus fieles

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Obispo de Calama, sacerdotes, religiosas y laicos peregrinaron al Santuario Mariano de la región de Antofagasta.

Con el lema “Cristo Peregrino, Pan de Vida” un grupo de sacerdotes, religiosas y laicos encabezados por el Obispo Óscar Blanco Martínez caminaron por el desierto loino para llegar al Santuario de Nuestra Señora Guadalupe de Ayquina y dar inicio a las celebraciones que desde este sábado acogerán a miles de fieles que llegarán para saludar y venerar a la Santísima Madre.

El Pastor al referirse a la peregrinación que muchos emprenden con manifiesta fe para encontrarse con la Virgen , indicó " El caminar juntos para llegar a una misma meta debe ser el propósito de toda familia y comunidad cristiana. Sabemos que tenemos un itinerario que recorrer, un camino donde nos encontramos con dificultades, cansancio, dolor, pero también con momentos de alegría, consuelo y esperanza.

Fue en pleno desierto en que detuvieron su marcha, al igual que lo hacían los originarios de estas tierras para descansar y dar gracias a la madre tierra. Allí el Obispo junto a los caminantes celebraron la Eucaristía y ofrecieron ante el Señor y la Virgen María este acto de fe y devoción por nuestra Iglesia que vive momentos de dolor por las heridas provocadas por nuestros pecados y los abusos a menores provocados por algunos hermanos, expresó el Obispo. "En este caminar no estamos sólo, Cristo se hace peregrino, compañero de ruta, alimento para la vida y meta a alcanzar.

En este inicio de celebraciones en el Santuario, ubicado a 80 kilómetros al Oeste de Calama y que moviliza año a año más de 50 mil personas, el Pastor comentó la oportunidad de volver hasta Ayquina para celebrar la fe, " Como todos los años vamos como peregrinos a celebrar juntos esta hermosa manera de vivir y celebrar la fe. Los peregrinos, bailes religiosos, los colores, la música, todo hace que Ayuina sea un santuario de espiritualidad y piedad del “pueblo santo y fiel de Dios”. 

Agregó, "Esperamos que esta fiesta nos ayude a recuperar la confianza y reavivar la esperanza para seguir trabajando juntos hacia una Iglesia pueblo de Dios que escucha, anuncia la paz y la justicia a golpe de proximidad". 

El recorrido de esta peregrinación como lo completarán miles de devotos concluyó en Santuario de Ayquina, en la casa de María, la “Chinita” como cariñosamente le llamamos, y frente a la Santísima Madre agradecieron su compañía y su mediación en el encuentro con su hijo Jesucristo.