-Que en la Fiesta de Ayquina se acreciente el cariño como familia e Iglesia-

30-08-2011

Queridos hermanos y hermanos; mientras los campos de nuestra Patria se visten de verde y de flores multicolores, nuestro desierto comienza a llenarse de música del caminar de los peregrinos que, con sus trajes, llenos de alegría llegan hasta el Santuario de Ayquina a bailar, a danzar, a rezar su fe junto a la imagen de la Virgen María, Nuestra Señora Guadalupe de Ayquina.
 
Quiero invitar a cada uno de ustedes a que comencemos nuestra peregrinación en un verdadero espíritu de oración. Vamos hasta Ayquina a encontrarnos como familia, a encontrarnos como creyentes, a encontrarnos como Iglesia. Aprovechemos esos días junto a la Virgen para que se acrecienten los cariños entre cada familia, entre nosotros como amigos, entre las comunidades de bailes, entre todos nosotros como iglesia.
 
Los preparativos de esta fiesta fueron antecedidos por algunas tensiones pero, gracias a Dios, por el cariño a la Virgen y por el esfuerzo de muchos, estas tensiones fueron superadas.
 
La fiesta nos espera, María en su casa nos acoge; vamos, vamos a rezar. Que una vez más en Ayquina respire nuestra alma, que nos veamos fortalecidos en nuestra fe, en la alegría de ser creyentes, cristianos, católicos, hijos de María.
 
Nosotros con nuestro corazón lleno de fe y de renovada esperanza, podremos volver a continuar realizando nuestras tareas de una manera honrada, optimista, responsable y estaremos siendo así un gran aporte para la grandeza de nuestra Patria que tanto lo necesita.
 
Junto a la Virgen, todos nos sabemos hijos de Dios, junto a la Virgen todos nos sabemos hermanos. Vamos a Ayquina, aprovechemos este regalo del cielo para Calama y sus hijos, aprovechemos este regalo del cielo para toda nuestra región y que se vea renovada nuestra vida, nuestra fe, nuestra esperanza.
 
En Ayquina junto a la Madre nos encontramos para que ella nos muestre a Jesús el fruto bendito de su vientre.