Amplian Centro Comunitario de Emprendimiento para la Mujer de Religiosas Adoratrices

30-01-2012

Tras el lamentable siniestro que afectará parte de las instalaciones donde funciona el Centro de Apoyo Integral a la Mujer de las Religiosas Adoratrices, de la Diócesis San Juan Bautista de Calama, hoy se trabaja intensamente en la recuperación de los espacios siniestrados y la construcción e implementación de otros tres salones que permitirán entregar capacitación y montar una escuela de negocios para aquellas madres de familia en situación de vulnerabilidad, que necesiten apoyo como emprendedoras, una iniciativa que cuenta con el respaldo de Minera El Abra, operada por Freeport McMoRan, tanto en la etapa de construcción como en la nivelación de estudios y la capacitación en oficios que se realizará durante el año.
 
Una vez que las obras estén terminadas y los salones implementados, se espera capacitar alrededor de 70 mujeres al año, las cuales podrán recibir perfeccionamiento en el área de cortinaje y tapicería; técnicas de manualidades y peluquería. “La idea de los cursos que iniciaremos este año, es que esta nueva infraestructura permita a las mujeres beneficiarias de nuestros programas comenzar a participar en una suerte de experiencia laboratorio donde puedan montar y formalizar un negocio, para que posteriormente ellas puedan hacerlo de manera independiente” explicó la Hermana Francisca, directora del Centro de Apoyo Integral a la Mujer.
 
Bajo esta misma mirada, Minera El Abra he trabajado en alianza desde hace tres años con la congregación de Adoratrices,  según lo explicó Yuri Rojo, Gerente de Comunicaciones y Asuntos Públicos, “hemos sido aliados en esta iniciativa de emprendimiento y de formación para mujeres jefas de hogar, que buscan una oportunidad para emprender su propio negocio y estamos confiados en que esta es la mejor herramienta que podemos entregar para la superación y mejoramiento de la calidad de vida de las mujeres y sus familias en vulnerabilidad social y por ello también hemos apoyado la capacitación en oficios y los cursos de nivelación de estudios de enseñanza básica y media ”.
 
Pese al dolor que sintieron en algún momento al ver dañadas las instalaciones del Centro, hoy las religiosas ven con optimismo la oportunidad de contar con una nueva infraestructura, cuyas instalaciones les permitirán, con el apoyo de El Abra, seguir apoyando a mujeres loínas con espíritu de superación.